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Visitar anualmente al especialista puede prevenir el cáncer ginecológico

 
Realizarse un chequeo anual puede reducir el número de mujeres valientes que se ven obligadas a luchar contra el cáncer.

Caracas, marzo 2013. En el marco del Día Internacional de la Mujer, se quiere hacer un reconocimiento a todas las madres, hijas, hermanas, primas, sobrinas, profesionales, amas de casa, jóvenes y ancianas, que con su valentía, han logrado sobrevivir al cáncer, y a aquellas que aún se encuentran luchando contra esta enfermedad.

Los diversos tipos de cáncer ginecológico son los que se presentan en algún órgano del aparato reproductor: la vulva, la vagina, el cuello uterino, el útero, las trompas de Falopio o los ovarios. Cada uno de estos cánceres tiene su sintomatología, diagnóstico y tratamiento particular y específico.

Por lo general, los síntomas tienden a confundirse con otras afecciones ginecológicas, debido a la presencia de infecciones, secreciones vaginales, hemorragias intermestruales, entre otros. Allí recae la importancia de asistir al médico ante la presencia de algún signo irregular en el aparato reproductor.

Algunos exámenes de rutina como las exploraciones pélvicas y las pruebas de citología vaginal (Papanicolaou), suelen ser indicadores eficaces en la prevención de algunos cánceres ginecológicos, a través de la detección de enfermedades pre-cancerosas. De ser necesario, la realización de una biopsia podría confirmar o refutar el diagnóstico. Finalmente, en caso de que se compruebe la existencia de células cancerígenas, existen exámenes adicionales que pueden arrojar resultados sobre el estadio en el que se encuentra la enfermedad.

La Dra. María Jesús Rubio, miembro del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO), indicó la necesidad de asistir al ginecólogo por lo menos una vez al año, y realizarse exámenes que incluyan un ultrasonido pélvico transvaginal.

Por su parte, La Dra. María Belén Fuentes, oncólogo clínico y coordinadora docente del postgrado de Medicina Oncológica del Instituto Oncológico "Dr. Luis Razetti" explicó que "es necesario que las mujeres, independientemente de su edad, y de que si han cumplido ya con su ciclo reproductivo, o no, continúen chequeándose con el ginecólogo anualmente".

El más letal

Entre los tipos de cánceres ginecológicos, el de ovario es el tercero en mayor incidencia, no obstante se ubica como el más letal, y ocupa el séptimo lugar en muertes por cáncer femenino. Se trata de una enfermedad que se diagnostica en aproximadamente 220.000 pacientes al año en todo el mundo, de las cuales aproximadamente 140.000 mueren.

Por lo general se presenta después de la menopausia, y es más frecuente entre los 50 y 70 años. Mujeres con antecedentes familiares de cáncer de ovario, útero o mama, que no hayan tenido hijos, que no hayan tomado píldoras anticonceptivas, o que comenzaron a menstruar en edades irregulares; mujeres post menopáusicas, con padecimientos anteriores de quistes ováricos; y estilos de vida basados en obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo, pueden aumentar significativamente los riesgos de padecer cáncer de ovario.

En ocasiones, los síntomas de este tipo de cáncer se confunden con otros de patologías menos graves y de otra índole, como enfermedades gastrointestinales. Por esta razón, las mujeres deben estar alerta ante la presencia de varios signos como: malestar en la parte inferior del abdomen, pérdida del apetito, dolor de espalda, hemorragias después de la menopausia o entre períodos menstruales, aumento de la circunferencia del abdomen, fatiga, estreñimiento, o sensación de llenura precoz al comer.

Ampliando las oportunidades de tratamiento

Recientemente se aprobó un medicamento biológico, en la indicación para el tratamiento de pacientes con cáncer de ovario avanzado. Se trata de una terapia antiangiogénica que inhibe la formación de los vasos sanguíneos que alimentan el tumor, de forma que previene su crecimiento y la progresión de la enfermedad.

Hasta la fecha, el tratamiento estándar para el cáncer de ovario, se enfocaba en la extracción del tumor por vía quirúrgica, y posteriormente, la aplicación de ciclos de quimioterapia. Por lo que esta terapia biológica representa la ampliación de las opciones de tratamiento para este tipo de cáncer.

La Dra. Rubio explicó que en los estudios clínicos se demostró que las pacientes que reciben quimioterapia combinada con la terapia antiangiogénica, permanecen por mucho más tiempo sin progresión de la enfermedad, en comparación con aquellas pacientes que son tratadas con quimioterapia sola.

Adicionalmente, indicó que, según los estudios, el medicamento presenta beneficios importantes en cuanto a calidad y expectativa de vida.
Publicado el: 19 de Marzo del 2013




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